HOY
NO VIAJA
se
quedará en casa
adorando
sus paredes
tocando
los parches de yeso
para
saber si continúan firmes
o
si les hace falta pintura
irá
hasta el escritorio
ordenará
un poco los papeles
y
se quedará pensando
gozando
íntimamente
de
ese murmullo plácido
que
circula en su cabeza
acostumbrado
al cráneo como está
es
posible que ya no vuelva
a
distinguir entre palabra dicha
y
palabra silenciosa